Decir que este salmo es un llamado a Dios en medio del dolor, creo que se queda corto.

Pues David experimenta traición de alguien muy cercano: Ajitofel (2 Sam 15:31, salmos 41:9).  La traición duele más cuando viene de cerca, cuando es de tu círculo íntimo.  Ajitofel hace la representación de judas, ya que traicionó a David, cómo Judas hizo a Jesús y se ahorcó, cómo lo hizo Judas. 

David a pesar de su dolor y angustia, no se encierra en sí mismo, sino que decide orar tres veces en el día. (Vv17). La confianza puesta en Dios y las oraciones continuas le revelan a David un resultado para beneficio nuestro, y este es: dejar nuestras cargas en Jehová. (vv 22). Igual como dijo Jesús: venid a mí los que están trabajados y cansados.  David había recibido esa revelación, por su comunión con Dios.  Igual debemos nosotros tener esa misma comunicación con Jesús, porque es a través de El que Dios actúa en nosotros.

La esperanza que nos deja este salmo tiene la raíz en Cristo.  Cuando lo estudias este salmo te das cuenta de las similitudes que existen en este sufrimiento de David y lo que Cristo experimentaría en el futuro.   El paralelo es obvio.  Ahora bien, ¿Que significa todo esto?  Que en Dios siempre hay esperanza, aun cuando los que te traicionen son los que comen de tu pan.  Porque es quien nos sostiene en todo momento.

We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…